En la derecha, una imagen capturada por el Very Large Telescope de la ESO muestra un disco protoplanetario alrededor de la estrella joven MWC 758. El disco tiene dos brazos espirales que abarcan más de 10.000 millones de kilómetros desde la estrella. En la izquierda, un modelo por ordenador reproduce la estructura de dos brazos espirales. La “X” es la ubicación del supuesto planeta que no puede verse directamente. Créditos de la foto: NASA, ESA, ESO, M. Benisty et al. (University of Grenoble), R. Dong (Lawrence Berkeley National Laboratory) y Z. Zhu (Princeton University)
En la derecha, una imagen capturada por el Very Large Telescope de la ESO muestra un disco protoplanetario alrededor de la estrella joven MWC 758. El disco tiene dos brazos espirales que abarcan más de 10.000 millones de kilómetros desde la estrella. En la izquierda, un modelo por ordenador reproduce la estructura de dos brazos espirales. La “X” es la ubicación del supuesto planeta que no puede verse directamente. Créditos de la foto: NASA, ESA, ESO, M. Benisty et al. (University of Grenoble), R. Dong (Lawrence Berkeley National Laboratory) y Z. Zhu (Princeton University)

La observación y el hallazgo de nuevos planetas no es una tarea demasiado sencilla. Los astrónomos tienen que hacer cálculos específicos relacionados con la luz, la distancia y la gravedad para identificar nuevos cuerpos celestes. Una nueva investigación asegura que hay al menos 10 planetas mayores que Júpiter que se están escondiendo de los observatorios astronómicos.

La nueva teoría plantea que estos planetas gigantes están creando los enormes discos en espiral que surgen tras la formación de las estrellas en el espacio. Según afirman los astrofísicos Ruobing Dong y Zhaohuan Zhu, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley y de la Universidad de Princeton respectivamente, estos planetas enormes también participan en esta “danza cósmica”, aunque no los podemos ver.

“Es complicado ver planetas dentro de un disco brillante que rodea a una estrella joven. En base a este estudio, estamos convencidos de que los planetas pueden afectar gravitatoriamente a las estructuras del disco. Así que si puedes identificar unas características en el disco y determinar que fueron creadas por un planeta oculto, este sería el resultado de la formación de los planetas”.

Para estos estudios, los investigadores han hecho uso de unos telescopios de grandes alcances y softwares específicos de modelado informático con el fin de simular la propagación de la radiación de una estrella a través de su disco circundante. De esta forma han llegado a la conclusión de que existen planetas gigantes con dimensiones de al menos 10 veces el tamaño de Júpiter.

Este hecho podría cambiar la forma en que los astrónomos entienden la formación de las estrellas y además podría ayudarles a identificar otros planetas en el futuro.

Ruobing Dong dijo que “hay teorías  sobre la formación de los planetas, pero hay pocos estudios basados en la observación directa que confirmen dichas teorías”.

De los estudios y aportes de estos científicos, se ha abierto la posibilidad de poder encontrar nuevos planetas en el espacio, con dimensiones realmente impresionantes en comparación con las dimensiones de los planetas conocidos actualmente. Aun así queda un largo camino por recorrer hasta poder obtener imágenes reales de planetas extrasolares, y los astrónomos se tendrán que conformar por ahora con la realización de simulaciones por ordenador.

Más detalles sobre este estudio pueden encontrarse en HubbleSite.

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