Una caída en el nivel de pH de las interacciones entre los fluidos y las rocas puede dar lugar a la formación de diamantes

El proceso de creación de los diamantes podría ser más variado de lo que pensaban los investigadores en el pasado. Un nuevo estudio relacionado con los diamantes y los cambios de PH durante su formación sugiere que estos pueden formarse por variaciones y caídas del PH durante la interacción que sucede entre los fluidos y la roca a gran profundidad.

Normalmente, la formación del diamante se produce a muy altas presiones, a 50 Kilobares y a unos 1000°C. Estas condiciones deben estar dadas a una profundidad de aproximadamente 150 kilómetros, y su formación es el resultado de reacciones químicas de reducción y oxidación, un proceso conocido también como reacción “redox”, que son el resultado de la pedida o ganancia de oxígeno a altas temperaturas o a través de una reducción del dióxido de carbono.

Los diamantes son llevados luego a la superficie a través de la actividad volcánica, a menudo dentro de una roca ígnea denominada kimberlita. Sin embargo, los científicos no conocen a la precisión todos los procesos que ocurren durante una reacción redox.

Ahora, el investigador Dimitri Sverjensky de la Universidad Johns Hopkins de Baltimore sugiere que los diamantes también pueden formarse cuando el PH se disminuye a niveles más ácidos durante el proceso de interacción entre el agua y la roca, dando lugar a la formación de diamantes diminutos.

“He estado desarrollando una nueva manera de modelar iones en altas presiones, y ahora podemos decir que el pH es una variable real”, declaró Sverjensky para IFLScience.

“Resulta que los diamantes pueden formarse por la caída del pH, con el estado redox mantenido constante”.

La teoría del autor del estudio aún no ha sido verificada de forma directa, aunque él mismo sugiere que es posible alterar los niveles de PH en el subsuelo mediante la eliminación de iones de hidrógenos, cuando los mismos interactúan entre las rocas.

Incluso si este método fuera correcto, sería realmente difícil determinar qué mecanismo dio lugar a la formación de un diamante en concreto, aunque los investigadores podrían estudiar los fluidos atrapados en los diamantes para comprobar qué procesos fueron involucrados en su formación.

El nuevo estudio fue publicado el 3 de noviembre de 2015 en la revista científica Nature.

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