Las estafas por parte de servicios de soporte técnico afectará a unos 71.000 residentes de Washington el próximo año
Las estafas por parte de servicios de soporte técnico afectará a unos 71.000 residentes de Washington el próximo año

Desde que llegó el sistema operativo Windows 10 al mercado, Microsoft aseguró a todos que la nueva plataforma sería distribuida como una simple actualización y que no tendría ningún coste para los usuarios de copias originales de Windows 7, 8 u 8.1, aunque al parecer hubo ciertas excepciones.

Algunas empresas, como iYogi en Estados Unidos, están ofreciendo soporte técnico a usuarios que quieren tener Windows 10, y llegan a vender la actualización por nada menos que 80 dólares (unos 70 euros al cambio).

Ante esta situación, el líder de los abogados del Estado de Washington, Bob Ferguson, ha presentado una demanda contra esta compañía diciendo que violan las leyes de protección de los consumidores, según informó GeekWire en un reporte más temprano.

Microsoft está muy feliz por esta demanda

iYogi actúa como lo hace cualquier otra compañía fraudulenta allá fuera. Una vez que los potenciales clientes se ponen en contacto con ellos, lo primero que hacen es crear confianza diciendo que representan a otras compañías como Microsoft, Apple o HP, para después conectarse a los PCs de los usuarios a través de aplicaciones de control remoto como TeamViewer.

Al conectarse a los equipos de los usuarios, la compañía trata de determinar el nivel de conocimiento de los mismos y si no es tan avanzado tratan de convencerles de que su PC está infectado y necesita urgentemente limpieza y optimización profesional, obviamente por un precio.

Para que “protejan” el ordenador de los usuarios librándolos malware y otros programas sospechosos durante un año, los usuarios deberán desembolsar 140 dólares o unos 130 euros, mientras que si contratan sus servicios por 5 años deberán pagar 379  dólares, o unos 350 euros al cambio.

En cualquier caso, la compañía estafadora también instala un antivirus que tiene un precio anual de 80 dólares, sin importar que el usuario ya tenga uno.

Si estas acciones por si solas ya son malas, lo peor que hace iYogi es cobrar 80 dólares a las personas que actualizan a Windows 10, alegando que una actualización externa costaría hasta 200 dólares.

Según el documento donde se detalla la demanda, “iYogi presiona a los usuarios diciéndoles que la actualización a Windows 10 es recomendable porque de lo contrario estarían desprotegidos, lo que no es cierto, y sólo representa una forma de hacer que estas personas compren la actualización por 80 dólares cuando en la mayoría de los casos es gratuita”.

Mientras tanto, Brad Smith, jefe de la oficina de asuntos legales de Microsoft aplaude “esta acción para proteger los derechos de los consumidores de una estafa que ha llegado a niveles epidémicos en la actualidad”.

Seguramente el caso de iYogi trascenderá y más usuarios comenzarán a destapar a otras empresas que trabajan de forma similar en otros sitios del mundo.

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