Vladimir Romanovsky delante del permafrost descongelado
Vladimir Romanovsky delante del permafrost descongelado

Las nuevas proyecciones en el cambio del permafrost en el norte de Alaska sugieren efectos de largo alcance que llegarán antes del tiempo estimado, según informaron los científicos en la reunión de otoño de la Unión Geofísica Americana.

“La temperatura del permafrost está cambiando rápidamente”, dijo Vladimir Romanovsky, jefe del Permafrost Laboratory en la Universidad de Alaska Fairbanks Geophysical Institute.

“Durante los últimos 30 años, la temperatura media anual del permafrost en la vertiente norte ha ido en aumento”, añadió. La media anual de la temperatura del suelo – un promedio de todas las altas y bajas de los años – durante la investigación Deadhorse fue de 17,6 grados Fahrenheit (menos 8 grados Celsius) en 1988, y ahora es de  28,5 grados Fahrenheit (menos 2 Celsius).

Los investigadores esperan que la temperatura media anual del suelo llegue a 32 grados Fahrenheit (0 Celsius), el punto de fusión del hielo, en muchas áreas.

Creemos que esto será antes de 2100 en muchos lugares dentro de la vertiente norte.

Vladimir Romanovsky

Romanovosky y su equipo, formado por Dmitry Nicolsky y Santosh Panda, introdujeron los datos de varios modelos, así como sus propias observaciones sobre el terreno, en el modelo de Geophysical Institute Permafrost Laboratory, que examina principalmente los efectos del clima y las perturbaciones en la superficie del permafrost.

Ellos representan dos posibles resultados. Un escenario moderado asume que las emisiones mundiales de dióxido de carbono seguirán disminuyendo a un ritmo modesto. Esto hará que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra se estabilicen aproximadamente en 2050 y se mantengan constantes hasta el final del siglo.

“En este escenario veremos un deshielo sustancial del permafrost en la región norte de Alaska, pero sólo en ciertas áreas, particularmente las estribaciones norte de la región de los arroyos” dijo Romanosky.

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El deshielo del permafrost provocará daños en las infraestructuras y ecosistemas

“En estas condiciones, el permafrost se volverá inestable por debajo de cualquier infraestructura, como carreteras, oleoductos y edificios”, dijo Romanovsky.

El resultado tendrá efectos dramáticos en la infraestructura y los ecosistemas de la región.

“Todas las soluciones de ingeniería (para permitir la producción de petróleo en el North Slope de Alaska) fueron diseñadas y su infraestructura fue construida cuando el permafrost era mucho más frío” dijo Romanovsky.

“Cuando se llega al umbral de descongelación, será muy difícil mantener toda la infraestructura en funcionamiento”, aseguró.

Panda, un investigador asociado en el Instituto de Geofísica de la UAF, también informa esta semana sobre su trabajo con el Servicio de Parques Nacionales (NPS, por sus siglas en inglés) para producir mapas de alta resolución del cambio del permafrost probable en los parques nacionales de Alaska.

Panda ha completado el trabajo en las Proyecciones para 2050 y 2100 para los cinco parques nacionales del Ártico: Gates of the Arctic National Park y Reserva, Kobuk Valley National Park, Cape Krusentern National Monument y Bering Land Bridge National Preserve.

Estos cinco parques suman en total 20 millones de acres, aproximadamente del tamaño de Carolina del Sur. Los 40 millones de acres de tierra de Alaska que se encuentran dentro de las áreas afectadas por el deshielo del permafrost constituyen casi la mitad de todas las tierras administradas por el Servicio de Parques Nacionales de los Estados Unidos.

“La liberación de carbono por el deshielo del permafrost se ha discutido ampliamente” dijo Panda, pero él piensa que los cambios en el paisaje de Alaska serán más importantes en el futuro próximo.

“Si hay descongelación, los suelos ricos en hielo van a cambiar dramáticamente” dijo Panda.

La degradación del permafrost va a tocar todo el paisaje a través de cambios en la vegetación que afectará al hábitat de la fauna y el valor estético de los parques.

El NPS estará interesado en maneras de minimizar o gestionar esos cambios, dijo Panda. La agencia quiere saber cómo los cambios afectarán a la vida silvestre, sus patrones de migración y las personas que dependen de esos animales.

Kevin Schaefer, un científico de investigación en el National Snow y el Ice Data Center de la Universidad de Colorado en Boulder, dijo que Estados Unidos necesita un sistema de pronóstico del permafrost.

“Hay una gran demanda de una mejor información sobre el permafrost”, dijo Schaefer. “Por ejemplo, las personas que mantienen y construyen infraestructuras en Alaska necesitan saber a qué profundidad tendrá lugar el deshielo para poder hacer planes”.

Los científicos actualmente evalúan las condiciones del permafrost en ciertas áreas, pero estos proyectos son bastante limitados, según Schaefer.

“A menudo no pueden repetirlos porque necesitan recursos como el dinero y el tiempo”.

“Lo que necesitamos es realizar pronósticos anuales con predicciones que cubran hasta una década”, dijo Schaefer.

El sistema de predicción podría predecir el espesor de la capa de permafrost activa, o la profundidad de deshielo, y su temperatura a una profundidad especificada. Estaciones adicionales de monitoreo también tendrían que ser instaladas en Alaska, el único estado con el territorio al norte del Círculo Polar Ártico.

Fuente: Phys

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