Gran Mancha Roja Júpiter Tierra
Gran Mancha Roja Júpiter Tierra

Es una pregunta bastante curiosa ya que las tormentas del planeta Tierra giran en el mismo sentido que la rotación que la Tierra.

En la Tierra, el efecto Coriolis provoca que las tormentas giren en la misma dirección que la rotación del planeta, pero en Júpiter giran en la dirección opuesta, lo que intrigó a muchos científicos.

Los científicos, según estudios realizados en la Universidad de Alberta en Canadá y el instituto Max Planck para la Investigación del Sistema Solar, muestran que el origen del movimiento al revés de como sucede en la Tierra tendría que ver con el gas que fluye desde las profundidades del planeta a las capas más superiores.

Júpiter, al ser un planeta gaseoso, tiene en su composición principalmente hidrógeno y helio. Lo que en altas presiones del planeta lo convierte en un gran conductor de la electricidad. A diferencia de la Tierra, la interacción de estos gases se produce en la capa más externa, dando así lugar a los patrones climáticos que podemos ver. En la Tierra, es en la parte más inferior donde estos vórtices tienen lugar y en Júpiter en la atmósfera superior.

La famosa Gran Mancha Roja tiene 400 años de vida

Son todavía muchas incógnitas que no tienen explicación del planeta Júpiter. La gran famosa Mancha Roja, la tormenta más grande del Sistema Solar, que supera en tres veces el tamaño de la tierra, lleva ya 400 años girando y su durabilidad forma parte de este estudio. Otros datos de interés para la ciencia son su color característico.

La humanidad se encuentra ante el estudio del Universo, un infinito plano que nos sorprende y nos llama la atención como son las tormentas que se producen en Júpiter  al igual que muchos otros fenómenos que tienen lugar en el espacio y que incluso no sabemos todavía que existen y que cuando descubramos no seríamos capaces ni de imaginar que están allí.

Un ejemplo se muestra e este video de la Gran Mancha Roja que como ya hemos mencionado tiene 400 años de vida en Júpiter.

Fuentes: iflscience

 

No hay comentarios

Dejar una respuesta