Magnetar, una variedad de púlsar cuya característica principal es la expulsión, en un breve período (equivalente a la duración de un relámpago), de enormes cantidades de alta energía en forma de rayos X y rayos gamma.
Magnetar, una variedad de púlsar cuya característica principal es la expulsión, en un breve período (equivalente a la duración de un relámpago), de enormes cantidades de alta energía en forma de rayos X y rayos gamma.

Desde el 2010 los astrónomos han intentado dar explicación a un fenómeno que tiene lugar en las señales recogidas del espacio. Estas señales se producían de manera muy rápida e intensa siendo muy pocas detectadas ya que desaparecían rápidamente. No se tiene información sobre su procedencia ni tampoco había claridad sobre si venían de púlsares o estrellas muertas.

En agosto de este año el diario Astrophysical Journal publicó la investigación realizada por dos astrofísicos de la Universidad de Nanjing. La investigación explica que las señales de radio obtenidas se producen por la colisión de dos objetos, pero no necesariamente dos púlsares o un púlsar y un agujero negro, sino el choque de un asteroide en los púlsares.

Los astrónomos usaron durante el estudio unos datos recogidos hasta julio de 2015, y detallan 10 acontecimientos de estas características. Sin embargo, en ninguno de ellos se aprecía claramente este hecho. Los astrónomos tienen la esperanza de que en las próximas detecciones se pueda percibir esta colisión.

Las ráfagas de radio serían apenas perceptibles

Y.F. Huang y J.J. Geng creen que según los ejemplos de explosiones de radio recogidas hasta ahora, el asteroide que chocara con un pulsar debería ser alargado, no como un asteroide de tamaño mediano. Debido a su tamaño y masa limitados, sobre todo en comparación con el denso material predominado por neutrones de un púlsar, los asteroides serían destrozados con suma rapidez, razón por la cual las rápidas ráfagas de radio sólo durarían unos milisegundos.

Este acontecimiento ocurre una vez cada 1-10 millones de años por pulsar, según las estimaciones de los astrónomos, razón por la cual son tan esquivos. Este evento no es periódico, podría decirse que es ocasional. Teniendo en cuenta que los púlsares son los remanentes densos de ciertos tipos de supernovas, bajo este modelo, hay una muestra finita de estrellas con las que trabajar.

Los resultados no son concluyentes, sólo agrega el número de posibles casos donde pueden recogerse estas ráfagas de radio.

Fuente: Motherboard

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