Men are silhouetted against a video screen with an Nokia logo as he poses with an Nokia Lumia 820 and Samsung S4 smartphones in this photo illustration taken in the central Bosnian town of Zenica
Nokia quiere mantenerse relevante en el mercado de los móviles

La llegada de los smartphones marcó el comienzo de la decadencia de Nokia, pues la compañía no logró adaptarse a la rápida evolución del mercado y finalmente vendió su división de móviles a Microsoft. Ahora parece que la compañía lo va a intentar de nuevo y para ello adquirirá a su rival Alcatel-Lucent.

Los inversores de Nokia se reunirán esta misma semana en Helsinki, Finlandia, para aprobar este acuerdo y se espera que la gente de Alcatel-Lucent colabore para que todo marche de forma simple. En total, se trata de una compra que asciende a la impresionante cifra de 16.000 millones de dólares, y convertirá a Nokia en dueño de una tercera parte de Alcatel.

Rajeev Suri, CEO de Nokia, dijo que esta compra es justo lo que necesitaba la compañía para llevar a cabo su reestructuración, que incluyó el despido de más de 17.000 trabajadores y la venta de importantes productos como el servicio de mapas digitales.

“Con este acuerdo pretendemos aumentar nuestra relevancia para nuestros consumidores. Tendremos el tamaño suficiente para convertirnos en un socio estratégico”, aseguró el Sr. Suri.

Aun adquiriendo esta compañía, Nokia tiene un camino difícil por delante, no sólo a nivel mundial, sino también en su país natal ya que ahora mismo hay una larga epidemia de pequeñas compañías que lanzan teléfonos de bajo costo, algunos de los cuales ya se están empezando a comercializar en todo el mundo.

¿Será Nokia capaz de salir adelante? El pasado nos da una pista

Los analistas creen que tanto Nokia como Alcatel-Lucent tienen posibilidades en el mercado, aunque si sus mayores clientes, Verizon Wireless y Telefónica, realizan recortes en las inversiones a las infraestructuras móviles, supondría una importante pérdida de fuentes de ingresos.

“Para Nokia y Alcatel-Lucent es una cuestión de supervivencia. El verdadero desafío es dónde encontrarán crecimiento”, declaró Bengt Nordström, cofundador de Northstream, una asesoría especializada en la industria de las telecomunicaciones con sede en Estocolmo.

Los antecedentes quizá nos den una advertencia de lo que podría venir en un futuro. Mientras Alcatel se fusionó con Lucent en 2006 y experimentó un período de turbulencias en sus filas corporativas, así como una serie de importantes despidos y caídas de ventas, Nokia hizo lo mismo con Siemens, culminando también en una compra completa en el 2013.

Estamos quizá ante el último respiro de Nokia. De no triunfar en la adquisición de Alcatel, la compañía estaría destinada a venderse ya que no soportaría otro fracaso, pero esperamos, por el bien de ellos, que comiencen a repuntar y se conviertan nuevamente en un fabricante poderoso como lo fue antaño.

VÍA: NYTimes

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