Prueba de caída realizada el miércoles, 13 de enero del 2016. Foto: NASA
Prueba de caída realizada el miércoles, 13 de enero del 2016. Foto: NASA

La NASA ha realizado la última prueba de desarrollo de los paracaídas para su próxima nave Orion, que se usarán en las próximas misiones a asteroides y a Marte. La prueba determinante será asegurarse de que la nave es segura para los astronautas.

La prueba sin tripulación, un vehículo en forma de dardo fue utilizado sustituyendo a la nave espacial. Con velocidades superiores de las que se espera para Orion simulando escenarios diferentes de reingreso.

“La finalización de esta última prueba de desarrollo del sistema de paracaídas nos da un alto grado de confianza que seremos exitosos en certificar el sistema con las restantes pruebas de calificación para los vuelos con astronautas”, dijo CJ Johnson, Gerente del proyecto del sistema de paracaídas de Orión.

La prueba tuvo lugar el miércoles desde un avión C-17, a una altura de 9.000 metros. El sistema del paracaídas consta de 11 paracaídas para desacelerar el vehículo que va a 480 kilómetros por hora. Cuando Orión vuele con tripulación, descenderá en el océano a 32 kilómetros por hora.

Séptima prueba y aún quedan ocho más

Esta fue la séptima prueba en la serie de desarrollo. Con esta fase terminada, la NASA realizará ocho pruebas más en los próximos tres años para asegurarse de que el sistema sea seguro para los seres humanos.

El próximo vuelo de Orion se realizará en el 2018 sobre el cohete de carga pesada Space Launch System (SLS). El objetivo en 2020 será enviar astronautas en una misión de exploración a un asteroide.

En 2030 tendrán lugar las primeras misiones a Marte y Orion se utilizará para llevar a los astronautas al espacio y devolverlos a la Tierra, como parte de otras infraestructuras como un hábitat y vehículos de descenso y ascenso de Marte.

Los paracaídas de seguridad trabajarán en una variedad de escenarios cruciales para el éxito de la misiones y esta última prueba es un gran paso hacia ese objetivo.

Vía: iflscience

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