Una empresa busca revivir a los muertos mediante la criogenización
Una empresa busca revivir a los muertos mediante la criogenización

En el cine o las series de televisión, cuando una persona resucita, o bien es un zombie o bien es un vampiro. Ahora, una empresa llamada Humai quiere transformar en realidad este escenario, aunque sin zombies ni otros seres sobrenaturales.

La empresa espera que hasta el año 2045 sea capaz de aprovechar la inteligencia artificial para traer a la vida a los muertos congelando sus cerebros con el fin de implantarlos posteriormente en unos cuerpos artificiales.

Josh Bocanegr, el fundador de la compañía, asegura que quiere encontrar un modo de salvar los cerebros de las personas antes de su muerte, mediante el uso de la criogenización. Si esta idea te suena familiar, probablemente recordarás que Walt Disney y Ted Williams quisieron someterse a este procedimiento. Por supuesto, no ha ido demasiado bien y los científicos tampoco ven con muy buenos ojos los planes de Bocanegr, según apunta Yahoo! Health.

Este asunto fue ampliamente debatido en la London Interactivity Society (LIS) y la conclusión fue que en este momento este procedimiento es algo impensable, aunque no totalmente imposible. Aparte también se han planteado muchos problemas de tipo moral. Quedará por verse qué ocurrirá con esta idea, pero si quieres ver una película basada en una idea similar, puedes echar un vistazo a Self/less o incluso a Chappie.

El cerebro humano podría ser transferido a un robot humanoide

Los investigadores también trabajan para transferir la personalidad humana en cuerpos artificiales, con el fin de extender la vida hasta la eternidad. Puede que nos sea difícil de creer que, en el futuro no demasiado lejano, nos encontraremos en la situación de tener que escoger si queremos vivir para siempre o si queremos limitarnos a una vida humana habitual.

Dimitri Itskov, un magnate de los medios de comunicación, ya compartió sus planes para crear una tecnología de este tipo, primeramente a través de un robot controlado por el cerebro humano y luego transfiriendo directamente el cerebro humano en un robot humanoide. Este último paso trataría de cargar la consciencia humana en un cerebro artificial.

Itskov cree que todo esto será posible en como mucho 30 años. La hipótesis es extraordinaria y al mismo tiempo espeluznante. Si lo pensamos bien, esto es un campo ya explorado por los científicos. La DARPA ya trabaja en un robot controlado por el cerebro humano a través del programa Avatar (que curiosamente coincide con el nombre del proyecto de Itskov).

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