fotografía: El interruptor incluso mejora la función cerebral. Sergio conejo/Shutterstock

Los científicos han encontrado el modo de reducir los síntomas producidos por el autismo en los ratones gracias a un nuevo estudio. Se cree que varios genes están relacionados con los síntomas y la aparición de esta condición, aunque en el nuevo estudio, mediante la manipulación de un solo gen, los científicos consiguieron revertir algunos comportamientos y mejorar incluso la función cerebral en ciertas áreas.

“Esto sugiere que incluso en el cerebro adulto tenemos una profunda plasticidad hasta cierto punto”, dijo el investigador Guoping Feng del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés). “Hay más pruebas que demuestran que algunos de los defectos son de hecho reversibles, dando esperanza para desarrollar en el futuro un tratamiento para los pacientes autistas”.

El gen llamado Shank3 contiene instrucciones para una proteína en las conexiones, o sinapsis, entre las células nerviosas a través de las cuales fluye la información. Ayuda a organizar las sinapsis para que las células puedan responder a las señales de entrada. También se encarga de formar dendritas que reciben mensajes sinápticos.

Se ha encontrado un pequeño porcentaje de personas con autismo a las que les falta el gen Shank3, y también se han descubierto algunas mutaciones derivadas de este gen. Los científicos quisieron averiguar si es posible manipular a Shank3 en los adultos con autismo y de este modo reducir también los síntomas de esta condición. Para ello crearon un sistema genético ordenado por el que podrían desconectar el gen Shank3 en los ratones hasta que administraron un medicamento llamado tamoxifeno.

Manipulando el gen en ratones adultos jóvenes, se observó una notable mejoría en su aversión social y los comportamientos repetitivos fueron invertidos. Se notó una mejoría en la función sináptica y también un aumento del número de dendritas. Sin embargo no se restauraron los niveles de ansiedad y las habilidades de coordinación. Pero al activar Shank3 en los ratones de 20 días de edad, se consiguieron estos dos resultados. Esto indica que algunos circuitos neuronales son maleables incluso en la edad adulta, mientras que otros pueden ser irreversibles desde el principio en el desarrollo debido a esta mutación.

Este estudio plantea la posibilidad de que en un futuro, el desarrollo en las tecnologías de terapia genética posibilite tratar el autismo en algunos casos o aliviar aún más los síntomas en los adultos.

Vía: iflscience

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