Si en el último período de tiempo no viste suficiente dramatismo vinculado a unos selfies, entonces te sorprenderás al ver cómo un selfie con un caballo consiguió crear polémica.

Todo empezó con un concurso para encontrar al selfie más gracioso cargado de sonrisas. Detrás del hashtag #MadeMeSmile se halló esa competición iniciada por Thomsol Holidays con un premio bastante interesante, de 2.000 libras esterlinas. El ganador del concurso fue un joven de 31 años llamado David Bellis.

Polémico selfie con un caballo sonriente que ganó un concurso de Thomson Holidays

Bellis publicó en la web la foto de arriba, salvo la señora que hay en la esquina inferior izquierda. La acción tuvo lugar en una granja de North Wales. Si no es evidente, la razón por la que la foto fue favorita es el caballo que parece sonreír deliberadamente en el fondo.

Hasta aquí, todo bien. Sin embargo, la victoria de David Bellis dio un extraño giro cuando la propietaria del caballo, ilustrada en la esquina inferior izquierda de la foto, hizo un auténtico escándalo en la web al afirmar que ella se merece también una parte del premio. En definitiva, si el caballo no hubiera estado presente, el ganador habría sido otro.

“No le di permiso para usar nuestro caballo en este concurso. Llamaré al Thomson Holidays para decirles lo ocurrido pero no sé cómo reaccionarán”, afirmó ella.

Nicola Mitchell insistió en sus declaraciones que ella debería ser recompensada también, ya sea por Bellis o por la empresa organizadora de la competición.

“No sabía que iba a celebrarse este concurso, pero si lo hubiera sabido habría participado y hubiésemos podido ganar, porque Betty sonríe siempre de esa manera”.

Sin embargo, después de que muchas personas dijeran en las redes sociales que la petición de Nicola Mitchell son absurdas, los de Thomson Holidays han entregado en su totalidad el premio al ganador, David Bellis.

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