Algunos asteroides mueren antes de llegar al Sol. Foto: Lauri Voutilainen
Impresión artística de un asteroide rompiéndose en el Sistema Solar. Foto: Lauri Voutilainen

Desde hace mucho tiempo los científicos han pensado que los asteroides terminan sus vidas en el sistema solar al encontrarse con el Sol, pero estudios recientes han demostrado que algunas de estas rocas espaciales se desintegran mucho antes de llegar al Sol. Este estudio, además, podría ayudarnos a entender cómo proteger la Tierra frente a la colisión con algún asteroide.

El nuevo estudio fue publicado en la revista “Nature” y muestra una modelización teórica realizada con 10.000 imágenes de las cuales cerca de 9.000 pertenecen a objetos cercanos a la Tierra (NEO, por sus siglas en inglés), y fue realizado a lo largo de 8 años utilizando el telescopio Catalina Sky Survey en Arizona.

Los investigadores crearon un modelo acerca de la población NEO encontrada en el Sistema Solar utilizando los datos de Catalina, y con su ayuda hicieron un interesante hallazgo. El modelo mostró que debería haber 10 veces más NEOs en una distancia de 13.840.358 kilómetros al Sol de los que se observan actualmente.

Después de pasar un año entero verificando datos, los científicos piensan que han conseguido el por qué algunos asteroides no se encuentran en la piscina cósmica del sistema solar. Al parecer, algunas de las rocas espaciales parecen desintegrarse.

Según un comunicado realizado por el coautor del estudio, Robert Jedicke, el descubrimiento de que los asteroides se desintegran al acercarse demasiado al Sol es bastante sorprendente y es por eso que los científicos han tardado tanto en verificar los cálculos.

Los autores del estudio aún no saben exactamente qué es lo que provoca que los asteroides se rompan, sin embargo tienen algunas ideas. Parece que los asteroides oscuros tienden a romperse más fácilmente al acercarse al Sol que los brillantes, lo que nos da a pensar que los oscuros tienen una composición distinta a la de los otros en el Sistema Solar.

Impresión artística: Órbita de un asteroide se ve alterada mientras se acerca al Sol. El intenso calor provoca que la superficie del asteroide se expanda y fracture, y algunos de los materiales se rompen. Foto: Karen Teramura, UH IFA
Impresión artística: Órbita de un asteroide se ve alterada mientras se acerca al Sol. El intenso calor provoca que la superficie del asteroide se expanda y fracture, y algunos de los materiales se rompen. Foto: Karen Teramura, UH IFA

El científico de la NASA Amy Mainzer, ha dicho que lo fascinante de estos resultados es que nos demuestran que la población de objetos alrededor de la órbita terrestre esta propensa a cambiar drásticamente por la incidencia del Sol. Además ha dicho que los asteroides no sólo son lanzados a lo largo de todo el sistema solar por las fuerzas gravitatorias de los planetas sino que también el Sol hace un trabajo de trituración bastante efectivo con algunos asteroides desafortunados.

El siguiente paso en la protección planetaria

Los científicos no han visto ningún asteroide romperse de esta manera y serán necesarios nuevos estudios para poder determinar la veracidad de los datos, sin embargo este es un buen punto de partida para resolver el extraño misterio de los asteroides.

Este nuevo estudio también podría explicar por qué hay tantas corrientes de asteroides que no tienen ningún asteroide más grande dejando su rastro en el camino. Es posible que los asteroides parientes se hayan desintegrado por la acción del Sol y luego dejaran sus partes regadas en la órbita terrestre.

Al aprender más de la composición de estos asteroides, los científicos estarán en la capacidad de desarrollar técnicas para desviar peligrosos objetos que puedan estar en camino a una colisión con la Tierra.

El profesor de física y astronomía de la Universidad de Ontario, Peter Brown, manifestó que si pudiésemos determinar de qué forma se rompen las rocas podríamos saber cuál es su composición interna y de esta manera desarrollar mecanismos para comprender y aplicar la práctica de la protección planetaria.

Antes de comenzar a preocuparnos por desviar o mover un asteroide de su curso, debemos entender si es un montón de grava, de escombros, una roca monolítica o algún otro compuesto.

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