Coche autónomo de Google
Coche autónomo de Google

El director de la división de coches autónomos de la compañía reveló por qué se tardará más de lo necesario en ver estos coches sobre la carretera

Fueron necesarios 2,25 millones de kilómetros para que los coches autónomos de Google descubrieran que las personas pueden ser unos terribles conductores, incluyendo los chóferes de autobuses.

En el mes de febrero, uno de los coches de Google tuvo un accidente con un autobús mientras intentaba volver a la carretera desde un carril ubicado en el lado derecho. El coche estimó que no había suficiente espacio para que el autobús pasara y asumió que el conductor del autobús iba a parar y dejar el coche pasar.

“El coche asumió que el conductor del autobús iba a hacer algo, mientras que el conductor del autobús hizo una suposición sobre lo que podría hacer el coche, y las dos suposiciones no coincidieron”, declaró Chris Urmson, director del proyecto de coches autónomos de Google.

El coche autónomo iba a unos 3 kilómetros por hora, por lo que nadie salió herido. Según Urmson, este accidente no afectó la confianza del equipo en el proyecto, aunque “fue un día duro” para la compañía.

Menor tasa de colisión que las estadísticas nacionales

En el mes de enero, Google pidió un estudio donde concluyeron que los coches autónomos tenían una menor tasa de colisión que la tasa nacional. Los coches de Google tuvieron 3,2 accidentes por cada millón de millas recorridas, mientras que la tasa nacional para los vehículos tradicionales fue de 4,2 accidentes.

Desde que comenzó el proyecto en el 2009, los coches de Google recorrieron más de 2 millones de kilómetros y añaden más de 10 mil kilómetros cada semana. Cada uno de ellos está equipado con sensores, cámaras y láseres que realizan instantáneamente 1,5 millones de mediciones en cada dirección. El coche luego aprovecha estas mediciones para evaluar la situación del tráfico, generar una trayectoria y ver si debe ir más lento o no. Asimismo, el coche realiza hasta 10 predicciones por segundo.

“El coche entiende lo que van a hacer los ciclistas y peatones, así como los demás coches en movimiento”, dijo Urmson. “Incluso entiende si es un coche de policía con la puerta abierta”.

Los coches de Google también comparten datos entre vehículos, por lo que si alguno de ellos experimenta una situación extraña en el tráfico, puede generalizar la situación según todos los datos recogidos hasta entonces.

“Los coches entienden que se trata de una situación inusual y reaccionan en consecuencia a múltiples escenarios erráticos y extraños”, prosiguió Urmson.

El jefe del proyecto dijo que pueden pasar 3 años o incluso 30 años hasta que los coches estén listos para salir a la carretera por sí solos, ya que se trata de una tecnología que será lanzada gradualmente.

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