Estrella TMC-1A
Impresión artística de la estrella TMC-1A, que se encuentra rodeada de un enorme disco de gas. Foto: NAQJ

En la actualidad sabemos que las estrellas se forman a partir de densas nubes de gas colapsado, aunque su crecimiento y desarrollo sigue siendo un tema de debate. Este misterio podría ser resuelto por unos científicos japoneses que han podido estudiar una estrella durante este período misterioso.

Valiéndose de datos recogidos por el Atacama Large Millimeter/submillimeter Array (ALMA), los investigadores pudieron observar la formación del disco alrededor de una estrella bebé, llamada TMC-1a, que tenía 0.68 veces la masa del Sol y se ubica a 450 años luz de la Tierra. El gas existente no cae directamente sobre la estrella, en su lugar se organiza en un disco protoplanetario que dará lugar a la formación de planetas.

Los resultados de esta observación cambia la concepción que teníamos de los sistemas estelares jóvenes.

“Los discos formados alrededor de las estrellas jóvenes son los lugares donde se formarán planetas”, dijo el autor principal de la investigación Yasuke Aso en un comunicado. “Para entender el mecanismo de formación de un disco, tenemos que distinguir el disco externo y precisar la ubicación de su límite”.

Con el ALMA, los astrónomos fueron capaces de identificar las áreas activas alrededor de la estrella. El disco de rotación se extiende a 13.000 millónes de kilómetros de la estrella, mientras que el material de la nube original se encuentra fuera del disco.

“Esperamos que la estrella bebé crezca y el límite entre el disco y la región baja se muevan hacia fuera”, dijo Aso. “Estamos seguros de que futuras observaciones de ALMA revelarán tal evolución”.

ALMA es el primer instrumento que tiene la sensibilidad para observar la tenue frontera entre estas dos regiones con tal precisión, y el equipo fue capaz de establecer una gran cantidad de información acerca del sistema gracias a estas observaciones. El material cae de la nube de gas en el disco con una velocidad de 1 kilómetro por segundo, que corresponde al aumento total del valor del gas de la Tierra cada tres años.

Los detalles de esta investigación fueron publicados en la revisita Astrophysical Journal.

Califica este artículo