Un paseo por Marte gracias a la realidad virtual en 2016
Un paseo por Marte gracias a la realidad virtual en 2016

Una de las razones por las que la exploración espacial es tan emocionante es que hay tantas posibilidades, como por ejemplo llevar un cohete a Marte en tiempo récord usando reacciones nucleares. Este plan no tan descabellado está siendo estudiado por los científicos rusos, y es una de las principales propuestas para volver a la Tierra desde el Planeta Rojo, siempre y cuando logremos llegar hasta allí.

Los actuales planes propuestos por la NASA para su misión a Marte para el 2030 no tienen en cuentan los combustibles o recursos para un viaje de regreso, lo que significa que los primeros humanos en llegar allí tendrían que vivir el resto de sus vidas en el Planeta Rojo. Las anteriores propuestas también indicaron que un viaje duraría unos 18 meses, tiempo en el cual los astronautas estarían en mayor riesgo de contraer diversas enfermedades y dolencias en el camino.

Sin embargo, la corporación nuclear de Rusia, Rosatom, ha tenido la genial idea de proponer una nave espacial impulsada por energías nucleares, aunque no es un concepto totalmente nuevo. Tanto Rusia como los Estados Unidos estuvieron trabajando en sistemas similares durante la Guerra Fría en los años 60, aunque sus esfuerzos trataron de crear satélites orbitales más ligeros en lugar de vehículos espaciales para un viaje de ida y vuelta a Marte.

Uno de los mayores inconvenientes de este sistema será el coste. “Un artefacto nuclear no es algo imposible o demasiado complicado”, declaró Nikolai Sokov, del Centro James Martin para Estudios Sobre la No Proliferación en California. “Lo realmente caro sería diseñar una nave en torno a estas cosas”.

Aunque los representantes de Rosatom no entraron en detalles sobre cómo funcionaría la tecnología de la compañía, probablemente se trate de alguna forma de fisión térmica, donde el calor generado por la división de los átomos se aprovecha para quemar hidrógeno u otro químico, proporcionando propulsión a la nave espacial. Es similar en principio a la propulsión química, donde una sustancia (oxidante) quema otra (el propulsor) para alimentar un vehículo.

“Un vehículo equipado con un motor nuclear tiene 30 veces la reserva energética de las naves espaciales convencionales”, explica Rosatom. “Los diseños que estamos creando permitirán a la humanidad crear naves espaciales capaces de responder a los desafíos espaciales del siglo 21, como transportar carga pesada, retirar la basura espacial o evitar impactos de asteroides”.

La principal diferencia con la propulsión química es que necesitas cada vez más combustible, lo que hace que el vehículo sea cada vez más pesado, un problema que resolvería la fisión térmica. Si el equipo ruso tiene éxito, la investigación permitiría mejorar la tecnología de los satélites orbitales y quizás contribuiría a la creación de un colector de basura espacial en los bordes de la atmósfera terrestre.

Un prototipo estará listo para pruebas en 2018, según la compañía, siempre y cuando consigan los suficientes fondos.

Nick Stockton de Wired informa que Rosatom sólo dedicó unos 700 millones de dólares a este proyecto, lo que parece demasiado poco para un proyecto espacial que se prolonga por 15 años. En comparación, el Sistema de Lanzamiento Espacial o SLS de la NASA costará casi 10.000 millones de dólares.

Tendremos que esperar para ver si los científicos rusos traerán algo innovador que pueda llevarnos a Marte o a otros destinos del espacio profundo con más rapidez.

Rusia planea llegar a Marte en 45 días usando energía nuclear
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