Monitores de PC

Si estás en el proceso de comprar un nuevo monitor y te ha desanimado al ver tantas especificaciones complicadas en los diferentes modelos que hay, hoy vamos a hablar sobre uno de los aspectos más importantes de un monitor, la tasa de refresco, que significa ésta y a qué público van dirigidos los monitores según sus tasas de refresco.

¿Qué es la tasa de refresco de un monitor?

La tasa de refresco de un monitor se refiere al número de veces por segundo que la imagen en pantalla se refresca o regenera, se mide en Hertz (Hz) y entre mayor numero de Hertz mayor número de veces que tu monitor se ‘actualiza’.

En algunos casos específicos, tu puedes modificar las tasas de refresco desde el propio panel de Windows 10. Para ello solamente debes presionar clic derecho en el escritorio y seleccionar Ajustes de pantalla, luego Ajustes de pantalla avanzados y Propiedades de pantalla. Luego te aparecerá una caja desplegable que contiene diferentes valores si tu monitor tiene soporte para tasas de refresco variables.

¿Cómo elegir el mejor monitor?

Un monitor de buena calidad tiene por lo menos 60Hz, aunque si eres gamer y estás buscando la mejor experiencia tu meta debe ser un monitor de 240Hz. Por supuesto, estos no son nada baratos así que podrías conformarte con uno que tenga 144Hz.

Ejemplos de monitores de 144Hz:

Incluso si no estás pensando jugar en tu PC, no hay que ir por debajo de 60Hz porque estropearías toda tu experiencia de uso, sin importar los componentes que tengas. Pero por suerte, ahora mismo el estándar está en los 60Hz y cada vez hay más monitores con una mayor tasa de refresco.

Otro detalle a tener en cuenta es que a medida que aumentas la resolución del monitor que necesitas, la tasa de refresco generalmente será inferior. Por ejemplo, no encontrarás un monitor 4K con una tasa de refresco de 240Hz en este momento, aunque sí encontrarás uno a 60Hz. Si eres un gamer, deberías prestar atención a este detalle porque hay que hacer un sacrificio: o bien optar por la resolución o bien por una mayor tasa de refresco.

En definitiva, si estás buscando un monitor para juegos tu mejor elección es adquirir uno que tenga 144Hz, pero si el dinero no es un problema ve a por uno de 240Hz. En cambio, si eres un gamer casual o planeas hacer sólo trabajo de oficina, estarás bien con uno de 60Hz.

Todo lo que debes saber sobre la tasa de refresco de los monitores
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