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¿Qué puede salir de una mezcla entre un cohete militar, una turbina de avión bélico, un equipo de ingenieros muy emprendedores y por cortesía 4 ruedas? La respuesta sería un coche supersónico que puede llegar a planear a un nivel que rompería la barrera del sonido.

Así mismo, entre impresionante vehículo es capaz de alcanzar los 1600 kilómetros por hora y así lograr convertirse en el vehículo terrestre más rápido que ha conocido el hombre; este es conocido como “Bloodhoud SSC” y comenzó su construcción con múltiples componentes únicos para este coche tan veloz.

No obstante, poco a poco ha ido tomando forma este coche, el cual a pesar de tener una construcción lenta, va con un paso seguro, y que además obtuvo su ensamblado final a finales del año de 2011 para contar con un estreno por primera vez en el año de 2012.

¿Cuál es el objetivo de los creadores de este vehículo?

Bloodhound 1.
Lo mejor de este increíble vehículo es que no solo es supersonico, sino que es altamente llamativo.

El objetivo principal se puede ver reflejado en querer romper, pulverizar y de incluso hacer trizas a la barrera del sonido al momento de alcanzar hasta los 1609 kilómetros por hora lo cual representaría los 1000 Mph, y desplazando por completo a la medida de 1228 kilómetros por hora, es decir 763 Mph.

Dicha marca anterior, fue lograda por el vehículo llamado “Thrust SuperSonic Car” el cual marcó en su momento un record mundial, y que se considera que este relámpago logró surcar los desiertos de Jordania en el año de 1997.

Así mismo, dicho vehículo fue construido por varios de los miembros del equipo que luego se superaron para poder crear al “Bloodhound” y así marcar una muy y considerable diferencia entre estos coches.

¿Qué puede arrastrar al Bloodhound y como se encuentra estructurado?

Bloodhound 2.
El interior del Bloodhound parece de una maquina espacial futurista.

El motor de este cohete terrestre se encuentra formado por una turbina “EJ- 200” con un empuje de unas 10 toneladas que van a lograr que este vehículo alcance y hasta sobrepase los 500 kilómetros por hora de manera sencilla, además cuenta con su turbina con una longitud de 4 metros y pesando hasta casi 100 Kg.

Por lo que, junto a la turbina nos encontramos frente a un cohete que cuenta con unas 12.5 toneladas de empuje que podría llegar a provocar toda explosión de energía que erosione contra la barrera del sonido.

Sin embargo, todo ese peso del Bloodhound va a jugarle a favor, debido a que cuenta con materiales relativamente livianos en comparación al Thrust, y que también cuenta con la gran ventaja que gracias a ese menor peso el vehículo tiende a usar menos cantidad de combustible teniendo más arrastre.

Igualmente se recalca que, sus ruedas son de un titanio muy macizo con un muy buen sistema de tracción que se ha logrado optimizar para su rodaje, para que con eso logra soportar toda estabilidad con respecto a las fuerzas con las que el coche podría llegar a estar expuesto durante todo su desplazamiento en pista.